La variante de Cee

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

22 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

DURANTE AÑOS y años el centro del núcleo de población más importante de la comarca estuvo dividido por una carretera. No es una calle, ni un alameda, ni un bulevar, es una calle que soporta todos los días un volumen de tráfico considerable hacia Carnota y Muros, un tráfico compuesto muchas veces por camiones que pasan frente a las tiendas, a los colegios, a los bares. Es como una especie de castigo para los peatones, pero también para los conductores, que muchas veces padecen en ella los únicos atascos de la Costa da Morte. Los pueblos tienen que tener calles, no carreteras, por eso no se puede dejar escapar la oportunidad de liberar a un pueblo de un castigo como ese. Lo manda el sentido común, independientemente de que el mismo sentido aconseje que la famosa autovía termine en Fisterra. Son cosas compatibles y necesarias. Y el Plan Galicia estaba para eso, para cubrir necesidades.