Al rescate del espíritu de hace una década

La Voz

CARBALLO

Salvador Fernández Moreda echó mano de la nostalgia como coartada para fijar el inicio de una nueva etapa de progreso. En una línea de argumentación que ya avanzaba en la entrevista publicada ayer por La Voz, Moreda recordó su anterior etapa como presidente y los proyectos realizados: el agua de la Mancomunidade de Fisterra, el plan director de Dombate, el impulso al encaje de bolillos (la Mostra de Camariñas, especialmente) y a la cerámica de Buño, la rehabilitación del castillo vimiancés, Neria (de nuevo volvió a elogiar al alcalde de Dumbría, José Manuel pequeño). Reacción ante la adversidad Con estas premisas, considera que el Plan de Dinamización puede significar el empuje definitivo para una zona cuyas gentes «teñen capacidade de reacción exemplar ante a adversidade». «Creo firmemente -añadió- no futuro desta terra, tanto polas súas cualidades e riqueza natural, como pola capacidade da xente». Habló de la necesidad de cooperación de las administraciones implicadas, de la «obligación de traballar e lograr o maior grao posible de eficacia, para axudar a crear riqueza e conseguir unha mellor calidades de vida para os cidadáns». En esta línea, no se olvidó de citar el papel de las 13 cofradías de pescadores (con más de 600 embarcaciones adscritas y más de 1.600 tripulantes) en la recuperación global tras la tragedia del Prestige y los atractivos turísticos que aportan.