Un vecino de Baio, Pablo Reimúndez Arijón, de 30 años, falleció ayer en Ontalvilla de Almazán (Soria), cuando trabajaba en la construcción de un parque eólico, tras caerle encima la pala de un aerogenerador. El siniestro ocurrió poco antes de las nueve de la mañana en un monte denominado Altos de Ontalvilla, a 40 kilómetros de la capital provincial. El operario baiés, que trabajaba para la empresa coruñesa Sectrol, participaba en el montaje de los molinos de viento. En un momento, mientras una de las palas del aerogenerador, de 25 metros de largo, iba a ser anclada en la torre, se desprendió, y alcanzó al trabajador en la cabeza causándole heridas de gravedad. Los compañeros llamaron al servicio de urgencias y al poco tiempo llegó un helicóptero, aunque falleció en el mismo lugar. Fue trasladado al hospital Virgen del Espino de Soria, donde se le va a practicar la autopsia. Pablo Reimúndez estaba casado, tenía una hija de cuatro años y otra en camino de tres meses. De padre de Baio y madre de Carballo, todos emigraron a Suiza siendo niño. Regresaron y, hace 20 años, se marcharon para Venezuela. Regresó hace unos siete meses, con su mujer, de aquel país, y su hija. Al poco de hacerlo encontró trabajo en la empresa eólica. En Soria estaba acompañado por un hermano (uno vive en Carballo, al igual que la madre, y otro en Laxe) y el novio de una prima. En la tarde de ayer aún se desconocía cuándo se celebrará el entierro, ya que la familia estaba pendiente de la realización de la autopsia.