Floraciones

| SANTIAGO GARRIDO |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

26 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

POR UNA vez, la política y la naturaleza van a estar muy unidas, al margen de que ya lo están cuando los políticos desarrollan al máximo los instintos básicos de reproducción y supervivencia. Pero esta vez la cuestión va de floraciones. El brote de la campaña electoral coincide con el inmenso manto amarillo de los tojos de la Virxe do Monte, que ya lleva sus buenos días. Con la primera cereixeira de Entrecruces, que ya está blanca como la nieve que no acaba de caer, y no será por avisar. En este señuelo de primavera que nos ha dado el buen tiempo, aún quedan mimosas en las vueltas de los caminos; el jardín de Carballo ya tiene árboles vivos como abril y las leiras se abren preparadas para la simiente de mayo. En esta dura época de la política que se nos avecina, deseemos que las promesas de nuestros representantes sean tan bellas como el manto amarillo de Camariñas. Y que se cumplan.