Aunque en cifras globales Fisterra es el segundo concello por la cola en inversiones de la Diputación durante los últimos cuatro años, en inversión por habitante es el más castigado, con sólo 360 euros por vecino. Además, el Concello tuvo que aportar el 6,5% de las obras financiadas por la Diputación. Sólo Camariñas tuvo que soportar un gasto mayor, con el 12,8% de todo lo financiado por la Diputación. Este tema fue uno de los tratados por Moreda en Camariñas para dejar claro que la situación se invertirá durante los próximos años. Moreda se desplazó, durante su visita, el pabellón polideportivo de Ponte do Porto, una obra polémica que, por defectos de obra, estuvo paralizada tres años y se encuentra en un estado semiruinoso. La Diputación pagará los 328.000 euros necesarios para recuperarlo, como ya estaba anunciado. También se hará en Camariñas un monumento al voluntariado. Menos suerte inversora se presenta a lugares como Zas o Muxía. En Zas, en los últimos cuatro años, se gastaron más de 4,5 millones de euros, a 764 por habitante, sesenta más que en Muxía, que también se encuentra a la cabeza de los beneficiados. Los dos concellos sólo tuvieron que poner de su bolsillo el 2% de la inversión realizada, algo que no es previsible que se repita.