Feliz parador

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

23 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

EL REGALO de Navidad que se lleva Muxía es para felicitarse. Sin que un parador venga a resolver los ancestrales problemas de la Costa da Morte, lo cierto es que algo ayuda. El hotelazo significa creación de empleo y la potencial llegada de un turismo de calidad que antes venía para darse la vuelta después de besar el Faro de Fisterra y catar el marisco. Ahora lo que hace falta es que los que vengan tengan una oferta lo suficientemente sugerente como para que se animen a salir del hotel. En ese sentido habrá que aplicarse. Eso significa poner coto de una vez por todas al feísmo, potenciar el turismo náutico, mejorar los servicios hosteleros y ofrecer a los que nos visitan suficientes alicientes como para que vuelvan. Queda mucho por hacer pero vamos en camino. Y recursos propios hay más que suficientes para que el visitante se enamore. Ya es hora de empezar a sacarle jugo a un lugar único en el mundo.