PASABA POR AQUÍ
02 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.DESDE HACE unos días es una expresión que se repite: «Esto no parece Cee», dicen. Se repite a lo largo y ancho del nuevo centro comercial. Hace un año llegaron al pueblo los primeros semáforos de su historia. La semana pasada lo hizo la primera escalera mecánica. Y la primera puerta eléctrica. No llega el tren, ni la autopista, pero menos es nada. Tampoco es que lo de comprar sea la panacea, ni haya que caer de rodillas para agradecer el poder comprar lencería fina sin mojarse en la calle bajo la lluvia, pero es un paso. Con el centro se estrenó también el primer aparcamiento subterráneo de la localidad. Y así, poco a poco, van sumando piezas de las que llevan a la vida urbana. No son sólo tiendas reunidas en un edificio. Es algo más, la prueba de que un nuevo estilo de vida llega a la Costa da Morte. En pequeñas dosis, poco a poco, para acercar esta esquina del mundo a la civilización.