PASABA POR AQUÍ
24 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.AHORA QUE no tengo ya memoria de aquella indignación que se me subió hasta la cara poniéndola colorada voy a hablar de las obras y de los que las hacen. Voy a generalizar. Me llama la atención el poco respeto y cuidado que tienen los albañiles y demás técnicos por las personas y las cosas cuando están trabajando. Cortan una calle, impiden aparcar, te hacen cambiar de acera y provocan una serie de molestias incomprensibles cuando se trata de una edificación privada. En la calle Coruña hay ahora tres proyectos que hacen de la circulación un infierno. ¿Por qué debemos sacrificarnos por algo de lo que un señor sacará beneficio y nosotros sólo perjuicios? Es un misterio, pero un camión apabulla y las hormigoneras dan sustos. Quizá por eso nos apartamos y esperamos cuando hacen maniobras, porque son más grandes y más fuertes que nosotros.