DOCUMENTACIÓN | Un proceso marcado por la polémica

La Voz

CARBALLO

En la madrugada del 26 de mayo, durante los recuentos de papeletas en la mesa número uno, saltaban las alarmas. Los populares detectaban que varias certificaciones censales procedentes de Argentina tenían el mismo número de serie, cuando se trata de una cifra identificativa personal que por fuerza ha de ser distinta. La junta electoral de zona no dudó en anular los resultados de dicha mesa por las irregularidades descubiertas. Ahí empezó un largo proceso que no finalizó electoralmente hasta ayer y que penalmente sigue abierto en los juzgados de Corcubión. Con la mesa anulada, el PP conseguía una mayoría absoluta que no lograría contando las papeletas de la número uno. El PSOE fue el primero en reclamar que, si no se admitían dichos resultados, se repitiesen las elecciones. El caso llegó a la junta electoral central primero y finalmente al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que ordenó repetir la votación en la mesa de los votos falsos. Segunda vuelta El 26 de octubre cerca de 800 fisterráns y 250 emigrantes ponían de nuevo la papeleta en el colegio electoral situado en el colegio Mar de Fóra. En la segunda vuelta de Fisterra los interventores no perdieron ni un detalle e hicieron falta cinco horas para contar menos de mil votos. Los procedentes de Argentina se miraron con lupa. Los que llegaron, por cerca de 200 se quedaron por el camino. De aquella urna salió la primera mayoría absoluta de la historia del PP en Fisterra