BERRO SECO | O |
29 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.LA DROGA y el mundo que la envuelve generan situaciones como la del percebeiro perseguido y agredido en Muxía. Los ajustes de cuentas ya dejaron algún muerto en la comarca. Son hechos inauditos, aborrecibles y, sobre todo, perseguibles por la ley. El mercadeo y el movimiento de estupefacientes está convirtiendo la Costa da Morte en una pequeña Sicilia. Una desgracia difícil de medir. No se puede torcer la mirada.