PASABA POR AQUÍ
18 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.EL MÍTICO parador sigue sin dar señales de vida. A estas alturas el tan cacareado hotelazo parece tener igual entidad que el Olimpo, monte griego habitado por dioses, tanto por ser un lugar imaginario como porque, de ser real, no estará destinado al bolsillo de los mortales. En la Costa da Morte, no está mal recordarlo, la mayoría son mortales, por más que no lo parezcan con su tenaz resistencia ante los palos de la vida. Si las desgracias no los tumba no es por ser dioses, sino correosos. El mítico parador fue la primera medida del Gobierno para sacar a la Costa da Morte de su secular atraso. No es que la idea sea mala, pero equivale, salvando las distancias, a darle una cucharadita de caviar a un niño de Biafra: bueno está, pero saciar no sacia, y a lo mejor por el mismo precio era mejor invertir en espaguetis. La idea salió de alta cuna: piensa el usuario de paradores que todos son de su condición.