Los errores sobre el «Serpent»

JUAN CAMPOS

CARBALLO

NÁUFRAGOS DE ANTAÑO | O |

08 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LA INFORMACIÓN sobre los naufragios más famosos de esta costa aún contiene muchos errores y distorsiones que se dan por ciertas tanto en libros como en páginas de Internet. En un artículo anterior advertía de la imposibilidad de fijar límites precisos a la llamada Costa de la Muerte/Costa da Morte. Sin embargo, aunque nadie tenga autoridad para precisar cuáles son sus extremos norte y sur, sí creo que habría acuerdo general en señalar el cmenterio de los Ingleses en Punta Boi, junto a la maravillosa playa de Trece, como el centro de esta costa, su onfalos. La casualidad ha hecho coincidir su centro geográfico aproximado con el lugar donde ocurrió su más emblemático drama y donde se erigió el túmulo más numeroso de sus víctimas. El Serpent se hundió a las diez y media de la noche del 10 de noviembre de 1890, arrastrando a la muerte a 173 de sus 176 tripulantes. Allí yacen 142 cuerpos rescatados laboriosamente de las aguas por la población local ayudada por marineros del Lapwing y el Sandfly , de la Royal Navy, y del Macmahon de la Armada española. Cuerpos que la mar devolvió lentamente, durante varias semanas. Se sigue afirmando erróneamente que el Serpent era un buque escuela tripulado por guardiamarinas. Es falso. Era un crucero lanzatorpedos de la tercera clase con la dotación ordinaria en un buque de Su Majestad Británica de la época: once oficiales y el resto marinería, artilleros, fogoneros y maquinistas. La suposición de que se trataba de un buque escuela se debe probablemente a la juventud de la mayoría de la tripulación. Juventud compartida por sus oficiales, que salvo su comendante, el escocés Harry Leith Ross, apenas frisaban la treintena en su mayor parte. Otra leyenda sin fundamento afirma que las idas y venidas del Lapwing y el Sandfly se debieron al interés de los ingleses en recuperar un supuesto cofre de monedas de oro que el barco llevaba a bordo. En realidad lo que motivó la última aparición del Lapwing en Camariñas fue el rescate de los torpedos del crucero. Meses después, ya en 1891, los ingleses volvieron una vez más para entregar los obsequios del agradecido Almirantazgo al pueblo y autoridades de Camariñas, entre ellos la escopeta para el cazador párraco Manuel Carrera, y el conocido barómetro empotrado actualmente en la pared de una casa cercana al puerto. Menos debate merecen aún las «teorías» según las cuales el Serpent fue, como otros, un naufragio provocado deliberadamente por los legendarios raqueros y sus falsas luces. El «Captain» En el naufragio del Captain , el drama más terrible por el número de víctimas de esta costa -casi 500, tantas como en el bando inglés en Trafalgar-, se sigue escribiendo equivocadamente que ocurrió en el Centolo de Finisterre. Realmente el acorazado vanguardista Captain , el barco más poderoso de su época, un Bismarck del siglo XIX, zozobró, por un error de diseño, al volcar al filo de la medianoche del 6 al 7 de septiembre de 1870. Y lo hizo en una posición situada mar afuera, aproximadamente entre 16 y 17 millas al suroeste del mítico cabo, sin que en su hundimiento interviniese impacto contra escollo alguno. A Finisterre llegaron doce horas después los 18 exhaustos y traumatizados supervivientes. El pecio del Captain guarda en su interior los cuerpos de las víctimas y constituye así uno de los mayores cementerios militares submarinos del planeta. Dirección: Gran Vía, 84-1º. 15100 Carballo. Correo-e: redac.carballo@lavoz.es