Una parte de esta población permanece fuera de las estadísticas

La Voz

CARBALLO

?l acto en el que se presentó la nueva oficina de información e asesoramento xurídico para emigrantes retornados e inmigrantes de Carballo contó con la presencia del alcalde, Evencio Ferrero, quien no dudó en recurrir a la experiencia personal para destacar la importancia de este fenómeno. Ferrero puso un ejemplo muy significativo para incidir en que la problemática de la integración de estos colectivos toca muy de cerca a todos. «Dando clase de primaria en Coristanco, dos meus 30 alumnos, 29 tiñan familiares en Suiza e un en Venezuela», explicó antes de añadir que el año pasado había tenido un alumno hijo de retornados. Aun así, el alcalde destacó que uno de los objetivos fundamentales de la nueva oficina es, además de atender a estas personas, dar orientación y apoyo especial a aquellos inmigrantes que están en una situación más precaria, a aquellos que no aparecen en las estadísticas. Así, las cifras oficiales del padrón de Carballo no reflejan a la totalidad de los inmigrantes que se encuentran en la localidad, tal y como reconocen los propios responsables municipales, puesto que hay mucha gente que prefiere permanecer en la clandestinidad y otras que se ven obligadas a ello. Las personas explotadas, so bre todo mujeres, son otras de las destinatarias prioritarias del servicio. «Esta oficina é o primeiro paso para que estes inmigrantes reciban información sobre os seus dereitos e deberes», dijo el alcalde. Los datos oficiales muestran que la mayor afluencia a Carballo llega desde Uruguay, seguido de Rumanía y Colombia, pero no todos tienen las mismas posibilidades de integración. El idioma suele ser un factor clave en este proceso, aunque la concelleira de Servicios Sociais, Esther Rodríguez, explicaba que también es necesaria una predisposición positiva: «Os rumanos tenden a pecharse en grupos por cuestión da lingua, pero o seu idioma é románico como o galego, así que non teñen moitas dificultades para aprendelo», razonaba. Costa da Morte Esta situación se reproduce en menor o mayor medida en el resto de los concellos de la Costa da Morte que en el año 2001 sumaban un total de casi 400 inmigrantes, sin contar Carballo, y que de mantener el ritmo de crecimiento experimentado por la capital bergantiñana en un año y medio podrían haber multiplicado esa cifra por tres.