Mejor el tute que la playa

A. Baldomir CARBALLO

CARBALLO

CASAL

Reportaje | Ocio para la tercera edad Los mayores de Carballo disfrutan del verano al aire libre, pero también en los tres centros sociales a los que tienen acceso sin salir del casco urbano

23 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?a vida empieza a los 65, al menos para todas las personas que han encontrado en los centros sociales la oferta que satisface sus necesidades de ocio. Cientos de carballeses que han entrado en la denominada tercera edad se reúnen a diario en las instalaciones del Pazo da Cultura, el Centro Social San Xoán Bautista o el Fogar Residencial de la plaza de Vigo para jugar una partida de cartas, leer el periódico, ver la televisión o tomar un café. Cuando uno se acerca hasta estos lugares -en cada uno de los cuales pueden llegar a reunirse en invierno más de ochenta personas- para saber cómo pasan los días nuestros abuelos, descubre que muchos aseguran estar en la mejor etapa de sus vidas. Alguno, como Luis Aguiar Suárez, no duda en afirmar que vive como un rey desde que se jubiló. Luis pasa las tardes jugando a las cartas con sus Nicolás Pérez Gómez y Benito Vázquez Mouriño. Por la mañana pasean y leen el periódico y por la tarde se reúnen hasta las 21.00 horas en el Pazo de la Cultura para charlar y pasar un buen rato juntos. En este mismo lugar hay otras personas que creen que el Concello debería ofrecer alguna actividad a la gente mayor. «Echo en falta algún baile, cursos de pintura, de ordenador y clases para aprender a leer y escribir», afirma Marcelino Bello Paredes. También los hay que se quejan del calor que hace dentro de la sala principal que tienen a su disposición. «El único ventilador que hay es uno que hemos traído entre todos y así no hay quien soporte el calor de estos días», comenta Nicolás Pérez. Lo mejor ya pasó No todas las personas mayores de 65 años son tan optimistas. En el Centro Social San Xoán Bautista, Gloria Pose responde así a la pregunta sobre los viajes para la tercera edad: «Nosotras ya no servimos para salir por ahí, estamos gastadas y cuando una pieza se gasta es mejor tirarla». Por otra parte, en el Fogar Residencial da Terceira Idade las opiniones son de todo tipo. Los hay que piensan que a partir de los 65 la vida es muy triste y que lo único que queda es jugar a las cartas y dejar pasar los días, pero también están aquellos otros convencidos de que es ahora cuando deben aprovechar la vida al máximo. Preocupación En lo que sí coinciden la práctica totalidad de las personas mayores de Carballo es en que el Ayuntamiento debería preocuparse más por atenderlas, de una forma o de otra. «Estamos esperando a que este gobierno que acaba de llegar empiece a lorganizar actividades para nosotros», recalca Marcelino Bello. «En septiembre nos reuniremos con los responsables de los tres centros y comenzaremos a planear las actividades que llevaremos a cabo durante nuestro mandato», afirma Vanessa Viña, concejala de Tercera Edad. El Concello, antes de dar un paso en falso, prefiere conocer lo que quieren las personas mayores para que todos queden lo más contento posible. En ese sentido, tanto Vanessa Viña como la edil de Asuntos Sociais, Esther Rodríguez, y el alcalde, han visitado las diferentes instituciones. Mientras, los mayores seguirán pasando el verano reunidos alrededor de una de las mesas de los centros de la tercera edad de Carballo, jugando una partida de cartas.