BERRO SECO | O |

21 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

NUEVE MESES después de la catástrofe medioambiental más importante de la historia de Galicia, la Costa da Morte sigue guardando luto por su mar. A pesar del despliegue de medios y de mecanismos, acertados o no, un litoral escaparpado como el que delimita esta amplia comarca tiene zonas de difícil acceso a las que no llegan ni hidrolimpiadoras ni buzos blancos. Son el testimonio todavía presente de que lo que pasó no se debe olvidar.