El problema de ser hijo de

| CRISTINA VIU |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

02 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

En Malpica ha vuelto a surgir el problema del hijo de. No es una cuestión sencilla porque no se puede limitar el desarrollo laboral o personal de alguién por el simple hecho de que su padre sea responsable político. Tiene el mismo derecho que los demás. Sin embargo, siempre queda la duda de si el puesto en cuestión lo habrá obtenido por el parentesco o por la capacidad. El problema no son los hijos de sino sus padres y su entorno. A la gente le parece natural que una persona busque trabajo a sus descendientes, intente colocarlos. Es más, muchos de los que critican esta práctica lo harían si pudieran. Así pagan justos por pecadores. El hijo de que tiene capacidad para el cargo que sea debe cargar de por vida con el estigma, a veces falso, de haber sido enchufado. Y si quiere parecer honrado debe renunciar a toda ocupación pública. No es justo ni razonable.