BERRO SECO | O |

25 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

ANTANAS BISKANTAS es de esos hombres a los que la vida trata a patadas en el espinazo. Fue uno de los primeros voluntarios del Prestige en la Costa da Morte, donde ahora la dura enfermedad lo corroe por dentro. Su gesto de generosidad no tuvo compensación. Hay gente que lo despreció por no tener papeles. Una pena. La humanidad no se gana con los votos ni se aprende en la universidad.