PASABA POR AQUÍ
04 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LO DE no poder pescar porque no te dan un papel tiene mucho de curioso, sobre todo en una zona donde juntar la ley con el mar es prácticamente imposible. Educados en la doctrina del apaña cuanto puedas y con altas dosis de furtivismo salpicando la costa, los mandatos de Pesca sobre las licencias tienen algo de surrealista que crispa a la gente del mar. Dicen que ellos, en Santiago, no tienen ni idea de lo que es un pescado, ni idea de cómo funciona la pesca, ni idea de nada. Y se preguntan a santo de qué un año te dejan y al otro no. Obligar a unos pocos a quedarse mirando como sus colegas se reparten la lonja tiene que ser un martirio, y más todavía cuando para cualquier marinero es una evidencia que desde los despachos de Santiago nadie mueve un dedo por acabar con problemas como el furtivismo o arreglar las ventas en las lonjas. En Malpica lo ven como un caso de injusticia selectiva.