23 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.
?os fiunchos, las espadanas, los bilitroques, se consiguen en los valados, en los caminos, en las casas en ruinas. Son remedios infalibles contra el mal, un día al año, y además gratis. Mejor, imposible. Como en Carballo, por aquello del urbanismo, esos rincones sólo quedan por las afueras y por algún solar bien situado, el que ayer quería antibióticos contra la mala suerte tenía que pasarse por la plaza del Concello. No es que hubiese crecido la aromática maleza: es que los regalaban. Y la gratitud es otro buen protector contra todo.