En casi todos los pueblos preparan hogueras

La Voz

CARBALLO

Mañana es la noche de San Xoán. Una noche mágica asociada a tradiciones y leyendas de todo tipo. Algunas hablan de buena suerte y otras de espantar los malos espíritus. Hacer agua de rosas con la que lavarse la cara a la mañana siguiente o hacer algún hechizo de amor son algunas de las tradiciones asociadas a tan veraniega fecha. Pero si algo caracteriza la noche de San Xoán son las cachelas. En casi todos los pueblos y aldeas de la comarca preparan las hogueras, grandes o pequeñas. La leyenda cuenta que sirven para espantar las meigas. La noche del lunes al martes ha de transcurrir alrededor de una. Es un acto de fe, de reunión y de diversión. En todos los rincones se podrá ver una fogata. Alrededor, peñas de amigos pasan la noche más corta del año. Es cita obligada.