Annete Gigon abarrotó, como Jorreto y Maas, la sala de conferencias de la Escuela de Arquitectura. Tras dar un repaso a su trayectoria, Gigon (del estudio de Zurich Digon & Guyer) explicó que todavía no había visto la zona pero que «estoy deseando poder echarle un vistazo», dijo Gigon, que explicó que ya había tomado parte en el diseño de una propuesta similar, un museo arqueológico en Alemania, y añadió que cree que «el nuevo edificio no debería imitar o reconstruir elementos celtas, para mantener el protagonismo de los originales, su frescura». Todavía no hay proyectos sobre la mesa, pero Francisco Vázquez dio ayer algunas pistas sobre lo que se espera de la futura Casa de los Antepasados: «Será un museo singular», más en la línea de la Domus -arquitectura de autor- que del Aquarium Finisterrae, que es «un trabajo más de ingenieros», dijo el alcalde. Lo que sí hay son plazos: «Si no hay problemas con Fenosa, estará concluida a finales del 2007 o inicios del 2008», adelantó. Eso sí, si surgen dificultades debidas a las líneas de alta tensión de Fenosa que pasan por la zona, y que costará millones eliminar, esa fecha podría estirarse hasta el 2009. Para ese año, y si se cumplen las previsiones del Concello, el Castillo de San Antón dejará de existir como museo arqueológico y su colección se trasladará al nuevo edificio. Sus salas las ocupará el Museo de la Ciudad, que repasaría la historia de A Coruña desde la romanización hasta nuestros días.