Héroes electorales

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

17 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

EN LA Costa da Morte se vive la política con más pasión que en las ciudades. Será porque lo que sale del Concello toca más rápido al vecino o porque el alcalde no es un señor con blindado y escolta y se deja caer por los bares como uno más. Será por eso que la gente defiende ós seus como los vasallos al buen señor cuando anda en problemas. Pero lo más curioso es vivir la llegada de los reyes. La de conselleiros televisivos, presidentes, autoridades y demás personajes de los que calzan chófer tiene en ocasiones un parecido asombroso con la celebración de los goles del propio equipo. Todos en pie, todos aplaudiendo, volcados con el patrón. Será la fama que da la prensa y la televisión, que hace ver a Ronaldo como un semidiós o a Bisbal como sumum de virtudes. Es la erótica del ganador, del que mete el gol, llena la urna o se forra cantando. En la derrota, se ve otra vez al hombre en carne y hueso.