PASABA POR AQUÍ
15 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.SIEMPRE QUE hay elecciones, aparece el término ciudad. Sobre todo, en Carballo y Cee. La capital de Bergantiños, de hecho, ya lo es, sobre todo si se compara, en tamaño y población, con algunas de alcurnia y solera de las chairas castellanas. En Cee, parece que va de camino, pero aún queda mucho tramo. En uno y otro lugar, candidatos de uno y otro signo pugnan por convertir cuanto antes en una «cidade» el pueblo de siempre. ¿Por qué tanta insistencia? Una ciudad es no conocerse, es ruido, es atascos y prisas. Una ciudad apenas tiene árboles, ni campos, ni huertas. Ni vacas, ya puestos. Los niños se tratan en los parques en vez de en las calles y alguna gente se vuelve tan fina que hasta olvida gustos, amigos, costumbres y modismos. Peleemos por pueblos con buenos servicios; servicios de ciudad, si se quiere, pero olvidemos la pompa que dan estas seis letras.