El PSOE ve Vimianzo como un referente y la oposición cree que hay mucho por hacer

La Voz S. G. R. | CARBALLO

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CAMPOS

Los tres grupos que se presentan coinciden en que el suelo industrial es básico para el desarrollo Los canditados debatieron sobre temas polémicos de la vida municipal

01 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Fueron cincuenta minutos intensos, que se quedaron muy cortos. Los tres candidatos que se presentan a las elecciones en Vimianzo aceptaron debatir sus puntos de vista sobre la política municipal a través de la sintonía de Radio Voz (hoy en Camariñas), en un improvisado estudio instalado en el salón de plenos. No defraudaron las intervenciones de ninguno. Para los que están acostumbrados a seguir, precisamente, los plenos, las diferencias entre el alcalde y candidato socialista, Alejandro Rodríguez, y el del BNG, Ramón Gándara, no sonaron nuevas: acusaciones de favorecer a una empresa familiar del regidor y negativa de éste, talante y formas en las actuaciones políticas, votos de la emigración... Quien sí sorprendió, sobre todo ante quien esté acostumbrado a escucharle en las sesiones plenarias, fue el cabeza de lista del PP, Manuel Caamaño: ágil, duro, enérgico. Parecía, a ratos, que había intercambiado los papeles con Gándara Martínez. El edil nacionalista y el popular creen que Vimianzo aún tiene mucho que hacer para progresar y colocarse al nivel del resto de la Costa da Morte. El alcalde piensa lo contrario: este municipio es un referente y marca la pauta en muchos aspectos, incluido el urbanismo. Fue ésta una de las cuestiones más debatidas. Todos coinciden en que el suelo industrial es básico para garantizar el desarrollo, los puestos de trabajo, y solucionar algunos problemas locales. En lo que no coinciden es en las razones de la carencia: una mala o deficiente gestión en su día, según el BNG, y un «gol» que le metió al Concello la empresa redactora que se compensará con los nuevos proyectos, según el alcalde. La fecha del Xantar dos Maiores o la elegida para distribuir la revista municipal con un balance del mandato (para el BNG, en periodo «ilegal»), así como el peso de los familiares o los criterios de contratación municipal en la vida pública de fueron otros temas que ocuparon una buena parte del tiempo.