De acusado a víctima

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Un vecino de Coristanco detenido hace cuatro años por un presunto delito de extorsión asegura que aquel caso, que fue sobreseído, arruinó su vida laboral y familiar

11 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Eliseo Castro Taibo no tiene trabajo. Él asegura que ningún empresario quiere contratarlo porque hace cuatro años fue acusado de un delito de extorsión que asegura no haber cometido. Para él, aquel suceso ha sido la causa de todos sus males, incluida la depresión por la que atraviesa su esposa. El 12 de enero de 1999 fue arrestado por la Guardia Civil «acusado do envío dunhas cartas ameazantes a unha señora de Vimianzo ou de Baio». De esta forma lo relata el propio Eliseo Castro, de 42 años de edad, en un documento presentado en el juzgado el 19 de octubre de 2001, y en el cual también criticaba las condiciones «de hixiene e habitabilidade» del calabozo en el que permaneció retenido, hasta el punto de que, para recuperarse, recuerda que tuvo que pasar «tres semanas na cama».Este vecino de Coristanco se siente «humillado», pero lo que más le duele es el «dano irreparable para a súa honra e a da súa familia». Los hechos fueron recogidos por los medios de comunicación y, aunque sólo se publicaron sus iniciales, él opina que esa fue la causa de su despido «da empresa na que traballaba de encofrador, ademais dunha permanente situación de rechazo por parte de coñecidos, veciños e incluso familiares, algúns dos cales aínda hoxe dubidan da súa inocencia».Desde aquel momento, Castro Taibo está solicitando una compensación, además de la devolución de unas escopetas que, al parecer, intervinieron las fuerzas de seguridad en el momento de su detención y de las que, según manifiesta, no ha vuelto a tener noticias. El 27 de mayo del 2002, la autoridad judicial decretó el sobreseimiento provisional de su caso. Para este vecino de Centiña, sin embargo, no fue suficiente.