«É indignante que xa esté fóra»

Dolores Vázquez A CORUÑA

CARBALLO

Un profesional del taxi de Culleredo fue víctima el día 14 de un robo con arma blancay se muestra preocupado porque el joven delincuente ya esté en libertad

25 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Los taxistas de Culleredo están en pie de guerra porque se consideran indefensos. Uno de sus compañeros fue atracado el pasado día 14 y el delincuente ya estaba en calle la semana pasada. Este profesional, que prefiere mantener el anonimato, relata cómo a las once de la noche un joven, al que ya conocía y había transportado en otras ocasiones, se subió a su vehículo en la parada que existe en Fonteculler. «Non me deu boa espiña, xa o levara máis veces e ten cara de non ser trigo-limpo», recuerda y dice que, como le pidió que lo llevara a una zona poblada, no desconfió.El cliente le indicó que quería ir a la calle Falperra, en A Coruña. Al llegar al destino, le mostró un puñal de grandes dimensiones y, en tono amenazante, le pidió que le diera el dinero. No se conformó con llevarse los billetes, y le reclamó la calderilla. Escasa «recaudación» El botín que obtuvo fue de unos 105 euros (17.471 pesetas). «Tivera o coche no taller, e tiña feitos só dous ou tres servicios», indica el taxista, que persiguió al joven cuando éste se bajó del vehículo, pero no lo alcanzó. Tras presentar denuncia, lo reconoció en las fotos que le mostraron en la Guardia Civil, donde, según cuenta, es un viejo conocido. El delincuente es menor de edad, y el conductor esperaba que desde la Fiscalía de Menores se hiciese todo lo posible para que no pudiera volver a delinquir. Sin embargo, la sorpresa se produjo el sábado. El día en el que la prensa recogía la información sobre la detención del muchacho, éste intentaba coger un taxi de nuevo.Por la noche volvió a aparecer, esta vez acompañado por una chica, en la parada de Fonteculler. Allí, los profesionales lo reconocieron y le preguntaron, irónicamente, si viajaba con puñal.En tono fanfarrón, según los taxistas, dijo que no, mostró que iba desarmado y aseguró que tenía denunciado a todo el colectivo y que, al ser menor a él no le pasaría nada. El joven llegó a quejarse a los policías que se desplazaron a la parada porque nadie lo quería llevar. «É indignante que xa esté fóra», señala el taxista, quien recuerda que el ladrón fue relacionado con otros dos robos. «É menor e abusa das circunstancias», indica.