Un futuro para el presente o viceversa

La Voz

CARBALLO

29 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

ME FACILITAN unos datos de inversión del llamado Plan de Recuperación y Dinamización de la Costa da Morte. Sin perjuicio de volver sobre los diferentes programas cuando sea posible conocer en profundidad su contenido, lo cierto es que la suma total de inversión supera los tres mil quinientos millones de euros, es decir, casi un treinta y seis por ciento del total del Plan para Galicia: ¿mucho? ¿poco? Como diría la bisabuela, «depende». Pero de definirse y realizarse con rigor puede transformar nuestra costa en pocos años. De ahí mi fijeza en reclamar ahora el máximo esfuerzo de todos los que tienen que ver primero con la programación y, luego, con su ejecución. Y nada tiene ello que ver con la gran labor hecha y por hacer desde el 16 de noviembre capturando y limpiando el chapapote. Limpiar, siendo lo más urgente y necesario, poco es si no hay detrás inversiones bien pensadas, programadas y hechas realidad. Y ese es el sentido de pedir la generosa colaboración de todos, como si en ello nos fuera la vida, que nos va. Más claro, nuestra agua del mar antes del fuelazo , del último verano. Si se hacen realidad a tiempo los 247 kilómetros, entre nuevos y acondicionados; los diez parques industriales, con un total de 2.200 metros cuadrados; las mejoras y ampliaciones de los puertos, incluido el deportivo de Muxía, y la mejora de la calidad de la red eléctrica podemos estar en condiciones de poder ver el futuro de la Costa con más optimismo: quizás, ya estarían con empleo dos mil quinientos paisanos más y con superior preparación profesional; el comercio ya se habrá recuperado con el apoyo necesario de todos y el Plan de dinamización turístico de la Costa da Morte esté funcionando. Turismo Por cierto que me supongo ahora se iniciará la carrera fraticida _humana, desde el principio de los tiempos_ para hacerse con el Parador Nacional. Una primera reflexión es que nuestro turismo a incrementar es el de playa y buen tiempo, como toda Galicia: pero ¿cuál sería nuestro hecho diferencial? Atraer a los curiosos de los temporales, uno de los espectáculos más atractivos de nuestro más que bravo mar. Y, quiérase o no, Muxía ha sido el epicentro de esta explosión informativa, y tanto en el resto de la Península Ibérica como en el de todo el mundo el destino más conocido de nuestra Costa es Muxía. Y son los muxiáns quienes deben señalar a la Administración el mejor emplazamiento: ¿en lo alto de un monte que domine la ría, la villa y el faro Vilano? Con prismáticos, por supuesto y con un buen acceso a las playas cercanas, para el período estival. Y todavía queda un mundo por ver y comentar: los incentivos especiales para las investigaciones más adecuadas para la vida de la Costa, por ejemplo, tema apasionante donde los haya.