La dureza fuera de la carrera

La Voz

CARBALLO

29 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Fran Gómez sufrió lo indecible. Una ducha, artículo de lujo en el Dakar, era casi un sueño -imagen de la izquieda-, y dormir, el carballés lo hacía dos horas escasas cada día, lo hacía en el jamais , lugar en el comían los participantes en una especie de tienda, pero que no estaba totalmente cerrada. Ese lugar lo aprovechaban Fran Gómez y JL Álvarez para hechar una cabezada cada jornada.