El presidente del Gobierno vino al fin a la Costa da Morte a comprobar con sus propios ojos la catástrofe. Lo sacaron de una caja y lo pusieron a recoger trocitos de fuel en la playa de La Concha, en Cee.Esta vez no mandaba él, sino el equipo del Guiñol de Canal Plus que se desplazó hasta la Costa da Morte para enfundar al presidente en un mono blanco de voluntario portador de una bandera de Nunca Máis. En los estudios de Madrid son cuarenta personas para seis minutos diarios de guiñol, pero hasta Cee sólo se desplazaron seis, sin contar a Aznar, bajo el mando de Antonio Manuel Martínez, director del programa. La mano izquierda de Aznar se llama David Virosta, la izquierda, Javier Pérez Opi. Ellos forman el departamento de manipulación y son los culpables de que los políticos hagan lo que no quieren hacer. El equipo del Guiñol estuvo el martes en Muxía y ayer emprendió vuelo a Madrid después de haber hecho posar al mismísimo presidente con una bandera de Nunca Máis y dando gritos de «Aznar dimisión». Jesús Diego Pérez, productor del programa, contaba que la experiencia de ver las playas -casi tres meses después de la catástrofe-, era completamente increíble. De hecho, los guiñoles no suelen salir mucho. Éste es el tercer viaje en su historia, sólo justificado por la magnitud del desastre gallego. Natural de París El Aznar que pasó por la Costa da Morte está fabricado en París, se encarga de «parchearlo» Ana Jiménez, que tendrá que limpiarle el chapapote de las manos cuando vuelva Madrid. Es uno de los 103 muñecos que tienen en los estudios y uno de los más famosos. Ayer, curiosamente, jubilaban a Van Gaal, con su cara ladrillo se va al armario. El «presidente» pasó dos días en Galicia y no levantó gran expectación. Su tamaño es algo mayor que el natural. Sentado en la furgoneta que lo llevaba al aeropuerto su cara de goma miraba al frente, completamente ajena a que a su alrededor se estaba viviendo una marea negra. ¿Se parecía al de verdad?