¿POR QUÉ la Iglesia gallega evita la Costa da Morte como si no perteneciese a la diócesis compostelana? ¿Temor a qué? ¿A verse más involucrada en la calamidad que asola a la costa coruñesa? ¿Será que está preparando el nombramiento de un obispo coruñés? Con la primera marea negra me refería a la autoridad compostelana pidiéndole más presencia y el gesto de reconocer esta Costa como prolongación del jubileo, realidad histórica contrastable. ¿Pensarán sus ecónomos que completar el Camino perjudicaría sus intereses, no espirituales, por supuesto? Si el Obispo Gelmírez levantase la cabeza les recordaría que fue en estas tierras donde buscó protección y seguridad para el niño Alfonso VII y que de no haber existido este detalle histórico no quiero pensar qué hubiese sido de la pujante cabeza de la Iglesia gallega. Aunque sólo fuese por bien nacidos, que lo somos los gallegos casi en su totalidad, la Costa da Morte merece, con justicia, otro trato. Petroleras Y hablando de mutismos no puedo silenciar el de las petroleras, y en especial, la de nuestra refinería. Ingenuo de mí: pensé en un primer momento que acudirían con todos sus medios y organización y serían como los caudillos de esta operación ecológica. No creo que haga falta explicar más. El PODER que envuelve y genera a estas petroleras hace posible que la normativa europea retrase su puesta en vigor, pues son los propios estados -algunos los que más pueden- quienes prefieren arrostrar riesgos económicos y ecológicos con tal de cobrar impuestos pingües y abaratar los costes del transporte, tripulaciones incluidas. Hasta su patronal, Intertanko, ha llamado la atención sobre la inseguridad y peligro de muchos buques. Si bien se piensa en unos cuatrocientos monocascos , se calcula que los barcos a construir serían unos dos mil: imposible sustituir aquellos en breve plazo de tiempo, y, no digamos, llegar a la otra cifra. Y lo mejor es que expertos -de los que se dice «son expertos de verdad»- afirman que el doble casco, en sí, no garantiza la erradicación de este tipo de accidentes. Es decir, además rezar.Por cierto, que la flota petrolera española, constituida por veinte petroleros, sólo desplaza 1,86 millones de toneladas y el 54% pertenece a la naviera F. Tapias, tan moderna como anticuada resultan los seis petroleros de CLH que, apenas, desplaza doscientas mil toneladas. ¿Sería razón de que el patrón Don Manuel quisiera verse urgentemente con el Galletas ? Responsabilidad Desde luego, por mucho que se embosquen, la responsabilidad de esta catástrofe es de quien la provoca. Pero todavía pueden suceder muchas cosas y ya se han dicho bastantes tonterías sobre aquella, y, muchas no precisamente oportunas ni convenientes. Pero la culpa, lo que se dice la culpa, la tenemos todos los hombres: bueno, a excepción del tercer y, el ahora llamado, cuarto mundo . Nuestra ansiedad irrefrenable de progresiva inmersión en la cultura del hidrocarburo , con el apoyo de quienes no quieren cambiar la cultura por si no fuese tan rentable, es la madre de las culpas : ¡Y cómo va a costar despegarse de ella...!Menos mal que otros emboscados salen a la luz, llenando su entorno de alegría: Daniela, por ejemplo, que hace el número mil de los bebés alumbrados en el hospital comarcal Virxe da Xunqueira de Cee y cuyos padres son vecinos de Os Muíños, en el término municipal de Muxía. ¡Aleluya!