Malpica, un mar de azúcar

Gabriel Rivera? CARBALLO?

CARBALLO

CASAL?

16 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

? «Disque houbo tiros a noite anterior», dice José Otero, personificación de los infinitos mentideros marineros de Malpica, cuando habla del naufragio del Morea . Un barco de bandera chipriota que encalló en la playa de Seaia en el año 1970. José Otero cuenta su particular versión de la historia desde el paseo marítimo. Con un dedo en alto señala el lugar exacto donde la noche anterior había fondeado el carguero, muy cerca de las Sisargas. «Din que pola noite houbo unha pelea entre o capitán e a tripulación. O caso é que ó día seguiente apareceu o barco varado na praia sen saberse moi ben o porqué», rememora este vecino bergantiñán.?? Tripulación ? A pesar de los disparos fantasmas no hubo víctimas de esta desgracia. Los marineros salieron por pies y el barco, tras permanecer unos días al aire en el arenal, fue remolcado hasta el puerto de A Coruña.? Casi treinta años después, en las tertulias marineras de Malpica se sigue especulando sobre si realmente los balazos silbaron en el buque y cuales fueron las razones de tan extraño embarrancamiento. Los rumores encuentran en la falta de certeza el mejor caldo de cultivo para expandirse, casi hasta el punto de que cada vecino de la localidad tiene su propia versión de los hechos. Posiblemente, ninguna más cierta, ni más falsa que otra. El tiempo, caprichoso como es, se llevó las razones del naufragio, pero a cambio dejó un interrogante que alimenta las parrafadas de las viejas gentes del mar.?El Morea no sólo ha legado preguntas, también jugosas anécdotas que se comentan. El buque era un carguero de cerca de 2.000 toneladas. En su interior llevaba diferente material, pero el que más se rememora en Malpica es el azúcar. Este edulcorante se esparció por el mar y los propietarios del barco pidieron ayuda a los marineros de la localidad para transportarlo a un lugar seguro. En una casa frente a la playa de Area Maior se estableció un almácen en el que se guardaba el material que se recuperaba de las aguas, aunque mucho del azúcar se perdió al entrar en contacto con el líquido. Los marineros realizaron muchos viajes en sus propia gamelas para recuperar los granos blancos, pero algunos de ellos se llevaron como recompensa de su trabajo algún saco para su casa. «Antes de que o barco se remolcase a Coruñá , moita xente estivo quitando azúcar. Tamén roubose algún, iso é certo», comenta Luis Tasende, otro marinero de Malpica, que hace tertulia frente al puerto a las puertas de la cafetería de la cofradía de pescadores.?? Versión ? Luis Tasende nada comenta de los supuestos disparos de la noche de antes de la desgracia, pero sí tienen su versión particular de cómo se produjo el accidente: «Non o sei seguro, pero algúns barcos véñense ó fondo porque hai néboa e non se corrixe ben o rumbo. Os aparatos de antes non eran como os de agora». Versión la suya menos espectacular, pero que tampoco explica porque razón soltaron amarras por la noche del lugar donde estaban atracados (se dice que protegiéndose del mal tiempo) y fueron a varar a la playa.? El hundimiento del Morea sigue planteando numerosas dudas en Malpica. Son historias de viejos que mantienen vivas las tertulias de pescadores, en un tiempo en el que el mar está de luto.