El PSOE acusa a Neria de haber reformado la zona sin los permisos pertinentes El presidente de la asociación de vecinos asegura que sólo se quiere sembrar discordia
21 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La plaza situada frente a la iglesia de Santiago, en Cereixo, Vimianzo, ha saltado estos días a la luz pública un año después de su inauguración. Félix Porto, diputado socialista en la Diputación, preguntó en el último pleno de dicha institución cómo era posible que se hubiesen llevado a cabo tales obras sin licencia municipal y sin el visto bueno de Patrimonio que, según Félix Porto, emitió un informe negativo sobre la obra, pese a lo cual esta se realizó. Marisol Soneira hizo una pregunta similar en el Parlamento de Galicia. La obra de remodelación de la plaza de Cereixo contó con financiación de Neria, que aportó algo más de 18.000 euros para poder poner un suelo de piedra en el lugar. Porto Serantes pidió a la Diputación que investigase el caso, ya que el ente provincial aporta fondos anuales a Neria. Por su parte Xan García Pouso, presidente de la asociación de vecinos de Cereixo, que fue la que solicitó y promovió la obra, asegura que en lugar de sacar a debate un tema como este, «o que deberían facer é felicitar ós veciños do lugar, que teñen unha praza integrada no seu entorno, que pasou os informes técnicos no seu momento». García Pouso replicó al diputado socialista pidiéndole «que se preocupe máis por outras obras e recalificacións que se fixeron co seu apoio no seu propio concello, e que non veña a sembrar discordia e malestar entre os veciños de Cereixo». La plaza de Cereixo tenía antes un suelo de tierra y piedras en el que se realizaban las fiestas del lugar. En el lugar felicitan al edil de obras de Vimianzo y al Concello por los trabajos realizados. Los temores por el roble centenarios también parecen infundados. A las preguntas del diputado socialista, lo mismo que a las de su compañera, Marisol Soneria, Xan García responde con aviso: «Os demáis tamén sabemos denunciar, e algún debía estar no cárcere polas barbaridades urbanísticas que permitiu no seu concello». Las espadas están en alto, y está por ver quién toma la plaza. Lo cierto es que los vecinos de Cereixo la quieren como está y que en el momento de su construcción nadie puso trabas: «As obras -asegura García Pouso-, sempre estiveron supervisadas por técnicos, e gracias a elas recuperamos un área que hai uns anos era unha esterqueira. Non existe ningún impacto ambiental na reforma».