Los vecinos de Morpeguite y Pasantes sufrieron el pasado fin de semana un corte de agua fruto de un sabotaje cuya autoría y motivos todavía no están claros. Las dos poblaciones se abastecen con sus propios depósitos, pero cuando éstos no tienen agua, se pone en funcionamiento una bomba, que alguien cerró durante el fin de semana. A la pregunta del representante del BNG en el Concello, Bautista Pose, sobre las causas de la «sequía» en Morpeguite y Pasantes, Alberto Blanco no dudó en responder que se trataba de un sabotaje, ya que la alcaldía mantenía la llave de paso abierta desde meses atrás. El funcionario que la encontró cerrada comentó que alguien la había girado a conciencia, y que estuvo a punto de romperse. El regidor dice que la situación ya está normalizada, y asegura que desconoce las causas de dicho sabotaje. Por otra parte, el pleno aprobó ayer con los votos del PP, acogerse al plan Labora y excluir a los trabajadores del mismo del convenio municipal. Para socialistas y nacionalistas la medida supone un agravio para los trabajadores de dicho plan, que cobrarán la mitad que un funcionario por el mismo trabajo.