Mancomunidades con poco éxito

La Voz

CARBALLO

29 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Las escasas experiencias de agrupaciones de concellos que ha habido en la zona han tenido, en general, poco éxito. La Mancomunidade Comarca de Fisterra funciona desde que se construyó la traída de agua -que abastece a los vecinos de todos los concellos de la zona excepto Muxía-, ya que con ese objetivo nació. También se encarga del mantenimiento de la red de saneamiento. Pero en todos estos años no ha sido capaz de ampliar su radio de acción, ni incorporando al municipio muxián en algún proyecto ni llegando a acuerdos sobre cuestiones tan candentes como el tratamiento de los residuos sólidos urbanos, que cada administración ha solucionado, o no, por su cuenta. Menos fructífera todavía fue la existencia de la Mancomunidade de Bergantiños, que sucumbió cuando, paradójicamente, los alcaldes de los siete concellos eran del mismo partido político. Su lugar fue ocupado por la Fundación Comarcal, que tampoco llega a todo el territorio, ya que Cabana y Laxe se decantaron por Neria. Éste es otro ejemplo, el más claro, de unión supramunicipal, aunque no sólo participan ayuntamientos, sino también entidades de todo tipo.