La catequesis acabó en karaoke

La Voz

CARBALLO

ANA GARCÍA

Los niños de ocho parroquias se juntaron en Salto en una tarde de juegos, música y teatro La parroquia de Salto (Vimianzo) fue el lugar elegido para reunir en ella a los niños que asisten a catequesis en toda la zona. Se juntaron unos cien en Castromil, en una tarde en la que hubo teatro, canciones de karaoke y hasta una tómbola en la que los chavales cambiaban los puntos obtenidos durante los cursos de catequesis por balones, juegos electrónicos, muñecas y chucherías. Toda una estrategia de márketing que además de motivar en clase, enseña a ahorrar.

18 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La idea surgió el año pasado de los curas que imparten los cursos de catequesis en la parroquia de Salto, en Vimianzo. Querían juntar a los chavales de las parroquias vecinas para que se conocieran todos y pasaran un día distinto en la fiesta de la catequesis. Fue una iniciativa de éxito, porque cien chavales y un buen número de padres se reunieron el domingo en Castromil. «Pensamos que mucha gente se iría a la playa ¿comenta Teresa Ferreira, presidenta de la asociación Neira Marcos¿, pero aquí llegaron muchos chavales». Y lo pasaron bien: representaron obras de teatro en el salón de la iglesia de Castromil, cantaron en un improvisado karaoke y celebraron un rallie en el que cada chaval se unía a otros por un cordel y funcionaba como si se tratase de una parte del vehículo: uno era una rueda, otro un depósito de gasolina,otro un volante, etc. La fiesta se completó con un mercadillo en el que los niños cambiaban los puntos ahorrados durante el curso por todo tipo de regalos: ¿Es una estrategia de márketing ¿comenta Teresa Ferreira­¿, para que los chavales se tomen en serio la catequesis¿. Por asistir y por buena conducta les entregaban puntos. El año pasado, que fue el primero, muchos perdieron los puntos y se quedaron sin su regalo. Esta vez llevaban aprendida la lección y todos se llevaron al final balones, juegos, muñecas, coches de juguete, peluches y golosinas. Un método que parece infalible para que los chavales se apliquen en clase y además aprendan a ahorrar.