A Laracha consolida su pasarela de moda

Elena Silveira
E. SILVEIRA REDACCIÓN

CARBALLO

JOSÉ MANUEL CASAL

Cerca de mil personas presenciaron la quinta edición del desfile de ropa de la asociación de comercio El desfile empezó con media hora de retraso, a las seis, pero el espectáculo que vino a continuación compensó la espera. Los primeros en salir a la pasarela fueron los más pequeños y ellos, precisamente, protagonizaron las anécdotas más divertidas. Ninguna pasó desapercibida ya que se vieron en la pantalla gigante y televisiones de la discoteca Pazos, local donde se montó el escenario. Al desfile, organizado por la Asociación de Comercio, Servicios e Industria de A Laracha, acudieron cerca de mil personas.

01 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El presentador de la gala, Jesús Vázquez, explicó que la iniciativa surgió hace cuatro años de la mano de diez amigos que querían dar un impulso al comercio larachés. Empezaron con mucho esfuerzo y muchas ganas y, por lo que se vio ayer, ya está más que consolidada. Ayudó el lugar en el que se montó el escenario, la discoteca Pazos, ya que sus instalaciones están mejor dotadas tecnológicamente que el pabellón polideportivo, donde se hizo estos últimos años. Además, la experiencia de algunos modelos hizo que la puesta en escena sorprendiera al público. De todas formas, los nervios hicieron acto de presencia tanto en el escenario como en los camerinos. Entre los niños hubo despistes, algún problema con las etiquetas de la ropa y lloros. El más pequeño de los modelos, Joel, de ocho meses, dejó a todos con la boca abierta con su tranquilidad. Más nerviosos estaban algunos de los mayores. En el camerino de las chicas, alguna tiritaba. ¿De frío? «No, no, son los nervios, pero enseguida se me pasan». De todas formas, la piel de gallina era más de ilusión que de miedo. La única preocupación era no resbalar con las marcas del suelo de la pasarela. Todos los modelos (25 adultos y 43 niños) ensayaron los pases desde las once de la mañana y la mayoría también pasaron por la peluquería. Después de tanto esfuerzo, y de diez pases cada uno, llegó la traca final. Al son de Luces de bohemia , hubo desfile de ropa interior con una coreografía muy sugerente.