La casa está en el coche

REDACCIÓN CARBALLO

CARBALLO

Una pareja de Camariñas habita en un automóvil ante la indignación del vecindario, que les temen Un vecino de Camariñas, Andrés Pasantes Castiñeira, y su compañera, Fátima Vázquez Arias, natural de A Coruña, viven en un coche en plena calle desde antes de las navidades, cuando fueron desahuciados de un piso próximo por impago. Algunos vecinos están indignados por esta situación y exigen que se tomen medidas. Aseguran que se trata de una pareja peligrosa y, de hecho, sus visitas al cuartelillo y a los juzgados de Corcubión son conocidas por todos. Pero pocos hablan en público porque tienen miedo.

14 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El coche en el que viven Andrés y Fátima es un Opel Kadett. Está aparcado a un paso del Concello, a dos de la casa en la que nació el hombre, que pasa muy de largo de los treinta años y a tres del piso de alquiler que ambos tuvieron que abandonar por impago y por numerosos probleas con su propietario. Algunos vecinos, que ruegan el anonimato, son muy expresivos al criticar este espectáculo callejero: «Como temos medo, calamos a boca. Se os denuncias, perdes máis do que gañas. E, ademais, para a denuncia hai que poñe-lo nome», explica una mujer de Camariñas que vive cerca. Otro considera que es un «auténtica vergonza» o que pasa, y cree que el Concello debería tomar medidas, pues tiene medios para hacerlo. A este respecto, y preguntado sobre el problema, el alcalde, Bautista Santos, dijo: «Desde logo, trátase dunha situación rara. Se hai algo que perseguir, quen pode actuar é a Guardia Civil. En canto á retirada do vehículo, teño que consultar cando ten potestade o Concello para poder facelo». Santos Ramos añade que la imagen de ese coche con gente en su interior «non dá precisamente moi bo aspecto». Andrés Pasantes Castiñeiras, nacido en el seno de una familia humilde y con muchos hermanos, cambió tras conocer a su actual compañera, según aseguran quienes le conocen. Con la anterior tuvo un hijo y con la actual dos hijas que cuidan sus abuelos paternos. Tuvo numerosos problemas con la justicia, logró una indemnización millonaria cuando fue atropellado por un coche mientras él salía de otro que no era suyo, incluso trabajó un tiempo en Aldea Madeira. Ahora nadie le quiere alquilar una vivienda, vistos los antecedentes y los presentes, y la pareja, aunque tiene otro coche, ha escogido el Kadett para malvivir.