GABRIEL RIVERA EL REPORTAJE
28 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.En un lugar de la parroquia carballesa de Razo llamado Nétoma hay detalles que niegan el paso del tiempo. Por sus calles pasan más tractores que coches (perdonen la exageración) y sus vecinos saludan con un buenos días aunque no te hayan visto en la vida (esto no es una hipérbole). Pero también tiene signos de modernidad: en el bar del centro, llamado O Cruceiro, se cobra en euros y se habla del empate del Deportivo en Bilbao. La iglesia La vida rutinaria de la aldea se truncó ayer con la llegada de grandes palas para mover tierra. La razón de la presencia de estos colosos amarillos es que el Concello arreglará el atrio de la iglesia, que desde el año 1941 sólo había variado con la plantación de unos árboles. Las obras han causado tanta sensación que los jubilados se sentaban ayer, a primera hora de la tarde, en un murete cercano a ver como los operarios llevaban tierra de un lado a otro. Hasta estaba prevista la visita del alcalde de la localidad, Manuel Varela Rey. Las mejoras en el templo consistirán en eliminar los ocho árboles que circundan la iglesia y un puente que conecta la antigua casa rectoral con el entrada de la ermita. «O cura é de aquí, pero agora vive en Lema», se comenta en O Cruceiro. En el bar están contentos con el cambio. Los árboles no le dan pena, aunque sus raíces luzcan al aire. «Poñen pérdido de follas o camiño», dicen en la taberna, en la que se bebe café y algún que otro chupito, a pesar de estar más cerca el mediodía que la medianoche. Cementerio «Os veciños estamos moi contentos porque era unhas obras que levábamos moitos anos pedindo», comenta el lugareño José Ramón Rama. Incluso adelanta que quieren reformar posteriormente el cementerio del lugar. Los ánimos de cambios han invadido este pequeño lugar al que se llega por una carretera sin pintar y desde el que se puede ver el mar si se pone uno de puntillas. Por vez primera en casi cuarenta años la iglesia, centro de la aldea, lucía distinta. Todo el mundo quiso verlo, hasta el sol.