Toda una vida dedicada a trabajar en la lonja de Muxía

MAICA SIMÓN

CARBALLO

El Concello y los vecinos rendirán el sábado un homenaje a Felipe Martín Gómez Decir lonja en Muxía es casi como decir Felipe Martín Gómez. Lo saben bien los lobos de mar del puerto que han visto como este hombre ha dedicado toda su vida a trabajar en esa entidad. Ya desde joven, al lado de su padre, Felipe se empapó de cuentas. En el año 1967 sacó la plaza oficial de responsable de las instalaciones, y de ahí, hasta junio de este año, cuando le llegó la hora de la jubilación. El próximo sábado, Muxía le rendirá un homenaje por todos estos años de trabajo.

27 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

«Bos días, Don Felipe, porque agora que está xubilado teremos que chamarlle Don Felipe». Así bromeaba, ayer mismo, un marinero de Muxía con su lonjero de toda la vida. Y Felipe va y sonríe y mira la caja de pescado que trae el hombre como si le llamase la atención de la misma forma que la primera vez. Desde esa primera vez ha llovido ya bastante. Y es que desde la infancia, Martín Gómez se paseaba entre el pescado tras los pasos de su padre. «Mis padres son de Salamanca. En el año 1929, mi padre consiguió la plaza de Policía Local en Muxía y vinieron para aquí. Se encargaba también de la lonja», recuerda.e esa primera vez ha llovido ya bastante. Y es que desde la infancia, Martín Gómez se paseaba entre el pescado tras los pasos de su padre. «Mis padres son de Salamanca. En el año 1929, mi padre consiguió la plaza de Policía Local en Muxía y vinieron para aquí. Se encargaba también de la lonja», recuerda.