Desde el chicle de clorofila al regaliz

La Voz

CARBALLO

TRUCOS

25 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Un chicle de clorofila en la guantera no es la solución. Por mucho que se mastique. Tampoco funciona mascar tabaco, aunque sean muchos los que siempre llevan un cigarrito de Ducados prensado en el parabrisas, muy a mano para llevárselo a la boca en cuanto asoma un control de tráfico. Ni una barra de regaliz es el dulce a utilizar para engañar al alcoholímetro. La leyenda urbana no podía permanecer al margen de los controles de alcoholemia. Lo explica un agente de la Policía Local: «Puede que un día una persona no diese positivo en un control después de beberse cuatro copas. Y cree que engañó al globo por ir mascando chicle. Y luego se lo dice a los amigos. Pero no, no hay nada que oculte el alcohol».