El secretario de Estado para la Seguridad, Pedro Morenés, explicó ayer la actuación policial en los sucesos de A Ponte do Porto, a petición del diputado del BNG Carlos Aymerich. Este parlamentario comentó que de la intervención se deduce «que hai contradiccións: nun primeiro momento non falaron de gardas civís de paisano e agora xa aparecen». Morenés defendió el correcto hacer de los agentes y, sobre la actuación de los no uniformados, la justificó con que se encontraban en un bar próximo al altecado y ayudaron a sus compañeros. Para Aymerich, esto no casa con las declaraciones de vecinos y lo recogido por la prensa. «Seguen negando que determinados gardas tiveron unha actuación desproporcionada». Coincidió con el Gobierno en que este tipo de actos ocurren en muchos lugares y que tampoco se busca un juicio paralelo, «porque para iso xa están os tribunais». La diputada socialista Carmen Marón también terció en el asunto y calificó los sucesos como algarada juvenil violenta. Tal vez aconsejada por sus compañeros del gobierno local camariñán ha pedido prudencia a la hora de valorar la situación. No obstante, la diputada afirmó, según recoge una nota de prensa de su propio partido, «la actitud de la Guardia Civil no fue todo lo adecuada que sería deseable» y pide que la actitud de las fuerzas del orden sea «pacificadora y ejemplarizante».