CRISTINA ABELLEIRA PASABA POR AQUÍ
07 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La carretera comarcal tiene la negra. Y no precisamente la lista (negra) que se podría elaborar con los accidentes de tráfico, aunque algunos nos tachen de catastrofistas. La vía A Coruña-Fisterra tiene la negra incluso cuando la Consellería de Política Territorial (¡aleluya!) decide iniciar las tan ansiadas e imprescindibles obras de mejora del firme. Porque basta que las máquinas asomen el morro a la 552 para que se ponga a llover. Si hacen memoria recordarán que ya cayeron algunas gotas cuando la empresa desembarcó en Carballo -en el día de más tráfico de todo el año, por cierto- dispuesta a pavimentar una vía en la que, si los políticos mantienen su palabra, muy pronto se llevará a cabo una reforma integral. Por si acaso el parcheo pudiera servir de excusa, el gobierno municipal invitó amablemente al departamento de Cuiña a emplear los nueve millones de la obra en otra cosa más necesaria y aquí que traigan los doscientos kilitos que nos van a dejar -esperemos- una travesía digna de verdad. En vista de que en Carballo no hay trabajo, por ahora, las máquinas se trasladaron a Agualada, y ayer pasábamos por allí cuando comenzó a levantarse el viejo pavimento del tramo más deteriorado, probablemente, desde A Coruña hasta Fisterra. Pero volvió a llover (para variar), no vaya a ser que todo salga tan bien que se acabe para siempre la negra suerte de la C-552.