Un reguero de anécdotas

La Voz

CARBALLO

La expedición geológica por Camariñas y Laxe dejó un reguero de anécdotas. Además de las caídas de rigor: en las rocas, en los charcos y en las arenas, causó gran sensación entre los excursionistas unas flores que, según los profesores, si se introducía en el bolsillo del amado, éste caía redondo en sus brazos. Los hubo comedidos que sólo cogieron una y otros incasanbles que se llevaron un puñado. Lo malo será del que se le olvide en el bolsillo y le de un ataque de narcisismo. La comida fue otro de los atractivos. Además de los tradicionales bocadillos, hubo tortilla, empanada, tarta de manzana y hasta brazo de gitano. Vamos, que un rato se recuperaron todas las grasas que se habían perdido durante las dos horas de súbida y bajada por el entorno de cabo Tosto.