El pesquero «Sea Star» pidió socorro cuando entraba en el puerto, mientras que el «Invention» derribó un faro en la dársena de Oza El temporal volvió a azotar con fuerza la costa de A Coruña. El viento alcanzó los 140 kilómetros por hora. El dique de abrigo se quedó pequeño. El mar lo saltaba como si de un potro de gimnasia se tratase. Las olas entraban en la bahía sin ninguna dificultad.
28 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La profesionalidad y la rapidez con que actuaron los técnicos de Salvamento, los prácticos, amarradores y remolcadores de Sertosa evitaron que se produjesen desgracias. «¡Maday, maday. Nos hundimos!» Solicitó desesperadamente ayuda al mediodía el patrón del pesquero Sea Star. Desde Salvamento Marítimo le enviaron una lancha de la Guardia Civil y un remolcador. Una inmensa montaña de mar le hizo creer a su patrón que había llegado el fin. Se quedó en un susto. A la una de la tarde quedó amarrado en la dársena de Oza. Sobre las nueve de la mañana, al pesquero Invention, varado también en Oza, le fallaron los cabos de popa y chocó contra una de las enfiliaciones (señal marítima) arrancándola de sus anclajes. El barco amenazaba con quedarse a la deriva. Ante ello, la torre de control envió a la zona el remolcador Sertosa Veinticinco. Con la ayuda de los amarradores y de la policía de Puerto lograron asegurar el buque sobre las doce del mediodía.