«Lo que hay que hacer es crecer»

MAICA SIMÓN

CARBALLO

Félix Quintero Álvarez, ex-presidente del Club Marítimo Carrumeiro de Corcubión Félix Quintero Álvarez es uno de los catorce socios fundadores del Club Marítimo Carrumeiro de Corcubión, por lo que acaba de ser galardonado con la distinción de socio de honor. A pesar de que en la actualidad reside en Bolivia, continúa muy unido al club del que ha sido presidente durante veintitrés años.

30 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

-¿Cuál ha sido su relación con el Carrumeiro? -Desde el 1977 estoy vinculado al club de forma ininterrumpida. Lo que ocurre es que es una entidad que le pasa un poco como al río, se sumerge, aparece y desaparece, como los ojos del Guadiana. -¿Cómo ve el club en la actualidad? -En estos momentos, el club está muy bien. La actual directiva, con muy buena lógica, está defendiendo una posición de la ría como ría de apoyo y estratégica para la navegación deportiva. Y es que tiene todas las cualidades para serlo. Por un lado está equidistante entre A Coruña y Vigo, lo que la convierte en un puerto de refugio, de apoyo. Además, está en el Finisterre, que es ruta obligada para cualquier barco. En definitiva, Corcubión y su entorno reúnen unas condiciones de tipo turístico que hay que potenciar y yo creo que el club encaja perfectamente ahí. -¿Qué queda por hacer en el Carrumeiro? -Lo que hay que hacer ahora es crecer. Ésto va a tener las lógicas dificultades. Por ejemplo, Portosín supo aglutinar el entorno de Santiago de Compostela como área de apoyo, pero aquí será un esfuerzo mayor porque no tenemos esas ciudades próximas que potencien el crecimiento natural. -Hace pocas semanas se conoció la cesión de un terreno en el muelle para construir la sede del club ¿Qué le parece la noticia? -Yo recibí la comunicación en Bolivia mediante un fax. Se consiguieron los terrenos y ahora la directiva está peleando por conseguir la dotación económica para las instalaciones. Esto ayudará a consolidarnos, porque cuando se habla de un club marítimo hay que alejarlo de ideas antiguas clasistas.