Defectos de diseño o de ejecución afectan a varias instalaciones públicas de la zona

REDACCIÓN CARBALLO

CARBALLO

MAICA

El derrumbamiento del pabellón de A Ponte do Porto reabre el debate sobre el seguimiento que hacen las instituciones de sus proyectos Aún no están claras las causas por las que el día 28 de noviembre el viento derribó buena parte del polideportivo de A Ponte do Porto, pero sí se sabe que el diseño y quizá la ejecución del proyecto son las causas de las goteras que afectan al instituto de A Laracha desde su inauguración.

05 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Éstos son sólo dos ejemplos de las obras de infraestructura que han tenido problemas en la comarca desde, prácticamente, el primer día. Las bajas temerarias, las subcontratas sin control y la escasa fiabilidad de algunas empresas son algunas de las causas de los problemas detectados en algunas obras y uno de los motivos por lo que muchos ayuntamientos mostraron su disconformidad con el sistema que adoptó Augusto César Lendoiro en la Diputación, por el que el organismo provincial asumía la contratación de las obras correspondientes a sus planes. Gobierno locales como Laxe o Vimianzo reparten los trabajos entre las firmas del propio municipio porque obtienen más seguridad y mejores resultados. Algunos ediles eran partidarios de este sistema en el caso del centro cívico de Malpica, debido a la urgencia de la obra. A pesar de ello, los trabajos se adjudicaron en septiembre y aún no han comenzado. La mesa de contratación dio la construcción del edificio a una firma de Santiago. En cuanto a los diseños, en varias obras han sido necesarias reformas especialmente en relación a los tejados, que eran planos, para evitar goteras. Así ocurrió en la casa consistorial de Carballo y en el antiguo centro de salud. La ubicación de algunas obras también ha sido discutida, como en el caso del cementerio de Fisterra, que está junto al faro.