La distancia no marca el olvido

GABRIEL RIVERA FISTERRA

CARBALLO

El edil de origen peruano José Fernando Carrillo Ugarte lucha contra el gobierno de Fujimori desde Fisterra Dice el tango que siempre se regresa al primer amor. La sabiduría gallega añade que también siempre se recuerda el lugar donde se nació. José Fernando Carrillo, aunque no gallego de origen, es una buena muestra. Nacido en Perú, reside y es edil en Fisterra. En su corazón guarda un lugar para su país y a larga distancia lucha con sus artículos en el diario «El Comercio» por la democracia en el Estado andino.

08 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Carrillo, que tiene la doble nacionalidad, llegó a España en el 77 con una beca tras licenciarse en Filosofía. La villa del Cristo se cruzó en su camino para «visitar a unos amigos que había hecho en Perú y que eran emigrantes de Fisterra». Después encontró una plaza en el colegio parroquial y se quedó en el concello del fin del mundo hasta hoy. Desde finales de la década de los setenta Carrillo Ugarte sólo regreso en una ocasión a Perú: «Fue hace un año, me sirvió para volver a tomar contacto con la realidad del país», comenta. Una realidad que no le gustó nada: «La situación actual es problemática. El gobierno es netamente dictatorial. Fujimori aunó en sí los tres poderes con el apoyo de las Fuerzas Armadas. Todo, en base al mérito de hacer desaparecer el terrorismo en el país y conseguir estabilidad». Señala que puede haber puntos de conexión entre el narcotráfico y el poder. «En Perú se dice que gobierna un tal Montesinos _antiguo jefe del Servicio de Inteligencia_ al que se le relaciona con grupos dedicados al narcotráfico». Carrillo trata de combatir la situación de su país natal desde la prensa. El profesor escribe artículos en El Comercio. No está solo en esta lucha, sabe de otros muchos que desde el exilio reprochan las actitudes de los gobernantes peruanos. La situación no tiene fácil solución. Más cuando se lucha desde Fisterra, a miles de kilómetros. Pero no desespera. Desde la Costa da Morte cree que la única solución viable es hacer tomar conciencia al pueblo para evitar que el gobierno se perpetúe en el poder. Las nuevas tecnologías juegan un papel de primer orden en sus relaciones con Perú. A través de su correo electrónico, recibe correspondencia y artículos que le cuentan de primera mano desde Lima la situación de la nación. En Internet hay diarios andinos con los que se entera de la actualidad. Por si esto no fuera suficiente, desde el propio gobierno le remiten a diario un resumen de toda la prensa, aunque cree que, «los grandes medios, a excepción de algunos periódicos, están totalmente controlados por Fujimori».