El Leyma Coruña cierra su dura semana con visita a Palencia, probablemente la salida más exigente de las que quedan por delante. El conjunto palentino atraviesa un gran momento de forma y encadena ocho victorias consecutivas, a lo que hay que añadir otro dato que habla de su solidez: es el equipo que menos puntos encaja de la competición.
El equipo dirigido por Natxo Lezkano tiene muy bien definidos sus roles. Los generadores exteriores cuentan con libertad para crear juego, mientras que el resto de piezas se muestran muy disciplinadas dentro del sistema. Además, su estructura permite ver durante algunos tramos alineaciones con tres manejadores, lo que aumenta el ritmo y la capacidad de amenaza desde el perímetro, con un Jakovics que ha ido a más. En este contexto, también destaca la figura del ala-pívot Vrankic como uno de los jugadores a vigilar.
Las estadísticas dictan un partido muy parejo. El Leyma presenta mejores números en la mayoría de apartados de forma muy liviana, aunque el Palencia destaca por su bajo número de pérdidas y su fortaleza defensiva, lo que lo convierte en un rival muy ordenado y difícil de descomponer, más jugando en su casa.
Desde el punto de vista coruñés, las claves del encuentro pasan por varios aspectos. En primer lugar, ser uno mismo metiendo ritmo muy alto a costa de los porcentajes. Controlar a sus exteriores, especialmente en una pista donde se sienten cómodos lanzando desde el perímetro, será fundamental.
En ataque, seguir compartiendo el balón, una de las señas de identidad del equipo, que promedia 20 asistencias por partido. Por último, la energía y la gestión de los tiempos del partido serán determinantes. Jugar en Palencia exige saber manejar los momentos del encuentro y mantener un nivel muy alto durante los cuarenta minutos.