El Leyma no sucumbe al mal de altura y se sobrepone al Alicante (83-74)

Josema Loureiro
JOSEMA LOUREIRO A CORUÑA / LA VOZ

BÁSQUET CORUÑA

Paul Jorgensen prepara un lanzamiento durante el partido entre el Leyma y el Alicante.
Paul Jorgensen prepara un lanzamiento durante el partido entre el Leyma y el Alicante. César Quian

El cuadro que dirige Carles Marco suma su triunfo número 21 y afianza su liderato

08 mar 2026 . Actualizado a las 16:42 h.

El Leyma Básquet Coruña logró, en un duelo trabajadísimo contra el Alicante, su vigesimoprimer triunfo de la temporada (83-74), que lo acredita como líder indiscutido de la Primera FEB, con un margen de tres triunfos sobre el Obradoiro —que tiene un partido menos—, su más inmediato perseguidor en la tabla. Si en la esquina naranja los guerreros en liza eran los habituales, la escuadra lucentina llegaba al Coliseum con un carrusel de cambios con respecto al duelo que el Leyma se llevó en el Pedro Ferrándiz dos meses atrás.

El primer envite fue de los visitantes, que castigaron con varios zarpazos los errores de los de Carles Marco, algo espesos y erráticos frente a la canasta, para ponerse 0-9 en apenas unos minutos.

El Lucentum no había venido a especular. Los naranjas salieron con otro aire tras un tiempo muerto, después del que regalaron a la parroquia local dos mates apabullantes de Diop y Thiam y una pequeña exhibición de Jorgensen, que sirvió para despejar dudas y devolver a los suyos al partido al término del primer cuarto (16-19).

No tardaron los de casa, que tuvieron sus más y sus menos con el trío arbitral por algunas decisiones —muy protestadas también por la grada—, en poner la directa. En un pispás, Jacobo y un Radoncic entonado pusieron a los suyos ocho arriba. Se resistió el Alicante, que terminó cinco abajo al descanso tras un par de chispazos de Cremo y Pacheco, este último con un 2+1 incluido (41-36).

Más madera

El Leyma no podía cometer el mismo error que en la primera mitad y los jugadores lo tenían claro. Radoncic inauguró con un triple un mano a mano en la zona entre Barro y Larsen, que volvieron a ser pareja de baile en el Coliseum. Hollanders y Bone hicieron su parte a base de triples, pero Cremo, Pacheco y Jorgensen firmaron un tercer cuarto de mucho mérito. La ventaja coruñesa seguía creciendo a falta de un cuarto; el Lucentum no tenía nada que perder (64-53).

Ejerció Mwema de francotirador en el arranque de los diez definitivos, devolviendo temporalmente a los suyos al partido a desde el 6,75. Eddy Polanco se sentaba en favor de Bone, que encabezaba junto al exnaranja Mike Torres un intento desesperado por recuperar terreno. Terminó siendo fútil, y eso lo capitalizó Mus Barro, que emergió de nuevo en la recta final del duelo para anotar dos mates que inyectaron alivio y euforia a partes iguales en el Coliseum. Triunfo vital antes de visitar el miércoles el Paco Paz (21 horas, LaLiga+).