Dino Radoncic, ala-pívot del Leyma Básquet Coruña: «Vivo para partidos como el derbi contra el Obradoiro, me encanta tener a la afición rival en contra»
BÁSQUET CORUÑA
«Jugamos de visitantes, ellos tienen más presión que nosotros por ganar», explica el montenegrino, uno de los fijos del esquema de Carles Marco
28 dic 2025 . Actualizado a las 15:13 h.Tras meses de inquietud en busca de un destino después de que el Betis no ascendiese por motivos económicos, Dino Radoncic (Giessen, Alemania, 1999) aterrizó en A Coruña con la temporada empezada para reforzar la posición de cuatro del Leyma. Unos meses después, el montenegrino explica cómo está viviendo esta semana de derbi ante el Obradoiro (domingo, 18 horas, TVG).
—Llegó con la temporada empezada. ¿Cómo ha encajado en lo personal y en lo deportivo?
—Creo que encajé bastante rápido porque más o menos conocía a todo el mundo de jugar contra ellos. He visto un grupo muy unido, que intentó ayudarme desde el primer día, y yo, como llevo tantos años en España, sabía que me iba a acoplar muy rápido. De momento estoy muy contento aquí.
—Parece que la ciudad y la Familia Laranxa le han acogido bien...
—Creo que es una de las mejores aficiones que he tenido jugando de local. Después del año pasado con el Betis, que no había gente, disfruto de cada partido en el Coliseum. Me siento muy bien en la ciudad, creo que es bastante cómoda. Mi familia, además, viene a menudo a visitarme.
—¿Cómo fue pasar página tras el no ascenso administrativo con el Betis?
—Han sido unos meses muy duros. El único objetivo que he tenido en mi carrera desde que me fui de Zaragoza era volver a la Liga Endesa. Una vez consigues ese ascenso, no poder disfrutarlo... Es muy difícil. Cuando me enteré, se me cayó el mundo. Estuve un par de meses buscando equipo. Ojalá que el karma me lo devuelva.
—Llevan doce triunfos seguidos y eso llevará aparejada cierta presión...
—No creo que estemos sintiendo mucha presión dentro del vestuario. Somos conscientes de que ,trabajando de esta forma y jugando los partidos concentrados, hay muy pocos equipos que nos puedan ganar. Doce victorias suena muy bien, pero esto es muy largo. Yo lo viví el año pasado. Creo que debemos ir partido a partido. Ahora todo el mundo habla del derbi, nosotros tenemos muchas ganas. Son duelos que mola jugar y estamos preparados.
—En su presentación afirmaba que llegaba con un «buen nivel de madurez». ¿Qué le diferencia de lo que se vio en sus otras etapas?
—Antes era un crío que se quería comer el mundo. Ahora soy bastante consciente de lo que es mi vida fuera del básquet y lo contento que estoy con ella. Creo que hay tonterías que pasan dentro de la pista que ya no me afectan. Aún me estoy controlando; habrá días peores y mejores, pero espero que no influya en el equipo. Juego con mucha emoción y caracter, y eso no lo quiero perder porque es mi esencia. Nunca he sido un robot, lo vivo todo al cien por cien.
—¿Qué tal está siendo trabajar a las órdenes de Carles Marco?
—Muy bien. Es un tío con mucha experiencia en el mundo del baloncesto y ha estado en equipos grandes en los últimos años. Estoy encantado tanto fuera del básquet como dentro de la cancha. Nos estamos llevando muy bien, tenemos una relación muy sincera. Voy a muerte con él pase lo que pase.
—Este domingo se miden al Obradoiro, que llega en muy buena dinámica. ¿Cómo ven a su rival?
—Los vemos muy bien. Son un rival top como lo era el Palencia que vino aquí, el Estudiantes... El equipo está muy preparado. Llevamos días y semanas pensando en el partido. No creo que debamos obsesionarnos, pase lo que pase no se acaba el mundo y estoy seguro de que, jugando bien, vamos a estar bien el domingo.
—Quién tiene más presión, ¿ellos por acercarse o ustedes por seguir invictos?
—Jugamos de visitantes, creo que ellos tienen más presión de nosotros. A nosotros no nos influye, todos vinimos con el objetivo claro ganemos o perdamos. Esto sigue adelante y aún quedan veinte partidos. Han pasado mil cosas hasta ahora y todavía nos queda mucho.
—Tiene experiencia en partidos calientes. ¿Le motiva jugar con todo el público en contra?
—Me encanta tener a la afición rival en contra. Es algo que me llena muchísimo, vivo para ello. La noche antes de los partidos así me cuesta más dormir. Ojalá toda su afición esté contra nosotros, aunque sé que habrá alguno de los nuestros también. Va a ser un derbi muy competitivo.
—Un triunfo supondría dejar al Obradoiro a tres partidos. Sería un golpe en la mesa de cara al ascenso...
—Partido tras partido estamos dando golpes importantes y todos saben de lo que somos capaces. Claro que ganando nos iríamos a los tres partidos de diferencia, pero pueden cambiar muchas cosas. Tenemos un gen competitivo y estoy seguro de que sea como sea lo sacaremos adelante.
«Era demasiado alto para el fútbol y por eso me cambié»
Radoncic, hijo de jugador de balonmano, comenzó jugando al fútbol hasta que, con 11 años, su estatura le hizo replanteárselo. En su tiempo libre, saca partido de un proyector para seguir respirando básquet.
—¿Cómo comenzó a jugar al baloncesto?
—Fue a los once años. Me di cuenta de que era demasiado alto para seguir jugando al fútbol. No había otra manera que no fuese cambiar de deporte, porque le sacaba tres cabezas a todos mis compañeros y me pasé al baloncesto [se ríe]. Tenía un amigo que jugaba al básquet, me invitó a ir a un entrenamiento, me gustó y seguí.
—¿Por qué el baloncesto y no otro deporte?
—El balonmano, por ejemplo, era muy físico. Mi padre acabó machacado después de practicarlo, no hay una lesión que no haya tenido. El baloncesto también es físico, pero es que no se puede comparar.
—¿A quién idolatraba?
—Mi padre siempre fue alguien en quien me fijé. Cada partido que jugaba le quise demostrar que era el mejor en lo que hacía. También me fijaba mucho en Kobe Bryant y en LeBron James.
—¿Cómo pasa el tiempo libre?
—Depende mucho del tiempo, pero soy un tío que pasa mucho tiempo en casa. Me gusta la tranquilidad que estoy teniendo. En mi tiempo libre, voy de restaurantes y veo mucho baloncesto. Me compré un proyector y todos los días encuentro algo para ver.